¿Está pensando en una reducción de mamaria?
Si estás pensando en la reducción de tus pechos, aquí te
daremos la información de todo el proceso a seguir en estos
casos.Esta información no pretende responder a todas tus
dudas, las cuales, en gran medida, dependen de tu caso concreto
y deben ser respondidas por tu cirujana, en este caso por la
doctora Rocío Soto, especialista en reducción de mamas, con
título oficial en España vía MIR en cirugía plástica, estética y
reparadora.
Está indicada para mujeres con pechos muy grandes y caídos,
algunas de las cuales padecen problemas médicos asociados a
esta condición física, como dolores de espalda y en la nuca,
irritación cutánea, problemas respiratorios o deformaciones
óseas. Una talla de pecho excesivamente grande puede provocar
en la mujer o en la adolescente una enorme falta de confianza en
sí misma.
La reducción mamaria, técnicamente llamada mamoplastia de
reducción, es la intervención adecuada para este tipo de
mujeres. Reduce la grasa, el tejido glandular y la piel del pecho,
haciéndolo más pequeño, ligero y firme. También puede
reducirse la aureola, el tejido oscuro que rodea al pezón. El
objetivo es conseguir dar a la mujer un pecho más pequeño y
más proporcionado al resto de medidas de su cuerpo.
Las mejores candidatas para esta intervención
En Clínica Ros y debido a la experiencia de más de 30 años en este campo, ha detectado que
más que un problema estético es un problema físico. El aumento de volumen mamario no solo
repercute en la imagen corporal sino que origina una serie de problemas físicos en el
desarrollo de una actividad normal y falta de confianza que repercuten tu vida diaria.
En muchos de los casos, esta intervención no se practica hasta que la mama está totalmente
desarrollada, aunque puede practicarse antes, si las mamas están causando serios problemas
físicos. Las mejores candidatas son aquellas mujeres que son lo suficientemente maduras
psicológicamente para comprender el procedimiento y tienen expectativas realistas acerca de
los resultados. La intervención no se aconseja a las mujeres que están dando de mamar a sus
hijos.
TODAS LAS INTERVENCIONES CON LLEVAN UN CIERTO RIESGO
La reducción mamaria no es una operación simple, pero es muy segura si es realizada por un
cirujano/a cualificado/a. Pero como en cualquier intervención siempre existe alguna
posibilidad de que se produzcan complicaciones como una infección, hemorragias y reacción a
la anestesia. Algunas veces pueden doler los pezones tras la intervención siendo una situación
generalmente transitoria desapareciendo con el tiempo. Si sigue todos los consejos de la
doctora Rocío Soto Cansino los riesgos disminuirán por completo.
La intervención deja cicatrices visibles, aunque se pueden tapar con el sujetador o el bikini (la
curación es más lenta y las cicatrices son más visibles y más comunes en personas fumadoras).
Algunas pacientes pueden perder un poco de sensibilidad en los pezones y en los pechos.
PLANEANDO LA INTERVENCIÓN
En su primera visita en Clínica Ros es importante explicar a la doctora Rocío Soto cuáles son tus
expectativas y escuchar su opinión. La doctora Soto examinará y medirá tus pechos. Valorará
todas las posibilidades y según tu tamaño, edad, forma y piel aconsejará una cosa u otra. Te
explicará muy detalladamente la intervención, todos los riesgos que ésta pueda conllevar y
asegurándose de que has entendido todo lo explicado y que sabes hasta dónde se puede
llegar. También se te comentará el tipo de anestesia que se utilizará, dónde se practicará la
intervención y el coste que esta tendrá.
PREPARÁNDOSE PARA LA CIRUGÍA
La doctora Rocío Soto Cansino te dará todas las instrucciones necesarias para la intervención,
incluyendo si tiene que hacer alguna dieta especial o no, si debe evitar fumar o dejar de tomar
algunas vitaminas o medicamentos antes de la intervención.
Asegúrate de que alguien te podrá llevar a casa después de la cirugía y de que contará con
ayuda en los días siguientes a la operación.
¿DÓNDE SE REALIZARÁ LA INTERVENCIÓN?
La doctora Rocío Soto Cansino realiza esta intervención siempre en un hospital. La cirugía dura normalmente de 2 a 4
horas, pero en algunos casos puede durar más. Después de dicha intervención puedes permanecer ingresada en el
hospital 1 día.
TIPO DE ANESTESIA
En casi todos los casos el especialista anestesista del equipo de Clínica Ros realizará una anestesia general. Usted
estará dormida durante toda la intervención.
LA CIRUGÍA
Hay diferentes técnicas para la reducción de mamas, pero desde una incisión en forma de ancla, en la areola hacia
abajo y siguiendo la forma curva del pecho. En J o L O EN FORMA DE CHUPON. Se extrae el exceso de tejido
glandular, grasa y piel y se mueven el pezón y la areola hacia su nueva posición. Se coloca la piel de ambos lados de
la mama por abajo y alrededor de la areola, formando el nuevo contorno de la mama.
En la mayoría de los casos, los pezones permanecen sujetos a sus vasos sanguíneos y nervios. Si las mamas son muy
grandes o pendulares, los pezones y las areolas deben ser sacadas completamente y colocadas en una posición más
elevada.
Las cicatrices estarán situadas siempre alrededor de la areola; además dependiendo del volumen mamario.
Ocasionalmente se puede utilizar la liposucción para remodelar algunas zonas de la mama.
DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN
La doctora Soto le pondrá un vendaje elástico o un sujetador especial por encima de las gasas. Hay ocasiones que es
necesario poner unos tubos pequeños para drenar la sangre y los fluidos durante 1 o 2 días, según los casos. Puede
sentir dolor leve o molestias durante la primera semana, especialmente si tose o con determinados movimientos. La
doctora Rocío Soto ya le recetará algún medicamento para calmar el dolor.
Los vendajes o apósitos colocados el día de la cirugía se revisarán en Clínica Ros por nuestra especialista en cirugía plástica, estética y reparadora unos días después de la intervención, pero deberá seguir llevando el sujetador
durante algunas semanas, hasta que la inflamación y los morados desaparezcan.
En la primera menstruación después de la cirugía, es posible que te duelan las mamas. También puede ser que
pierda un poco de sensibilidad en los pezones y en la piel de la mama, lo cual será causado por el hinchazón que
aparece después de la intervención. Esto desaparece, normalmente, a partir de las 6 semanas. En algunas pacientes,
incluso puede durar hasta 1 año, y muy ocasionalmente puede ser permanente.
